La Costra Láctea se caracteriza por escamas amarillentas, blanquecinas o grises, fuertemente adheridas al cuero cabelludo aunque también puede aparecer en la frente, el entrecejo, las cejas, la parte posterior de las orejas u otras partes del cuerpo. Tiene un aspecto grasiento y, a pesar de su nombre, no tienen nada que ver con la leche.
Causas de la Costra Láctea
Se relaciona con un trastorno de la piel que se denomina Dermatitis seborreica (piel grasienta) que también puede padecer el adulto. En el niño el problema suele ser intranscendente y desaparece en pocas semanas.
Tratamiento de la Costra Láctea
Su pediatra puede establecer medidas higiénicas y de otro tipo que faciliten ésta buena evolución. En plan casero puede facilitar su desprendimiento aplicando sobre la zona aceite (preferiblemente mineral para evitar el olor y la coloración verdosa que adquieren las escamas cuando se usa aceite vegetal) y mantenerlo durante 15 minutos. Luego lavarlo con un buen champú de bebés. En casos rebeldes, que ya son competencia de su médico, puede ser necesario el uso de corticoides locales o antimicóticos (sustancia que eliminan los hongos que parece se relacionan con el desarrollo de la Dermatitis seborreica).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario